Herramienta: Mindfulness para adultos

El mindfulness o estado de atención consciente -y plena- es una práctica de origen budista (¡de hace más de 2.500 años!) que llega a Occidente hace unos treinta años para tratar problemas como el estrés, la ansiedad y el dolor crónico.

Estudios científicos revelan que la práctica del mindufulness no sólo ayuda a reducir el estrés sino también a ser más creativos, poseer mayor resistencia emocional y a disfrutar con mayor placer lo que se está haciendo.
Si queréis saber más sobre mindfuless podéis ver este video de la psicóloga Patricia Ramírez: Patricia Ramirez: Mindfulness.

La atención plena es una capacidad del ser humano y, como capacidad, se entrena. Por ello, si queremos lograr un estado de mayor atención, podemos empezar HOY mismo a practicarlo. Tan solo debemos reservar 10 minutos de nuestro tiempo (¡cada día!) para empezar a entrenar con este sencillo ejercicio de respiración.

¿Cómo lo hacemos?
Debemos prestar atención a nuestra respiración durante 5-10 minutos. Eduard Punset, en su blog, enseña cómo practicar la respiración en beneficio de la atención plena.
«El primer paso es colocarnos en una postura cómoda. En segundo lugar, respirar profundamente gracias a una absorción moderada de aire y su consiguiente exhalación. En tercer lugar, dejar que el organismo supere el acto de respirar profundamente para acariciar, muy brevemente, los pensamientos a los que se renuncia. En cuarto lugar, tomar nota de que el acto de respirar fue interrumpido por algún pensamiento para volver cuanto antes al proceso respiratorio. Basta con repetir durante diez minutos cada día lo anterior –y ese es el quinto paso– para constatar que ha mejorado la focalización de la atención..» Punset, E. 2014

Mientras estemos concentrados/as en nuestra respiración, nos vendrán pensamientos que nos distraen (“¿Qué hago hoy para cenar?”, “Tengo que preparar el examen del viernes”, “No le conteste el mensaje a Mónica” etc.), si seguimos los consejos de Eduard Punset, deberemos dejar que estos pensamientos fluyan y renunciemos a ellos. Esto significa ser conscientes de que estos pensamientos nos están interrumpiendo y volver cuanto antes a concentrarnos en lo que en este caso nos ocupa, que es la atención en la respiración. En ningún caso debemos intentar reprimir esos pensamientos, más bien se trata de dejarlos pasar y volver a concentrarnos.

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